Si los prejuicios acortan tu estadía...
Porque nada por lo que te esforzaste...
...dio resultado.

Alguna vez te has sentido atacado por todo el mundo?
No?? Bueno te lo describo...
Es como sentirte atrincherado dentro de un universo de enemigos, los cuales consideras amigos... en donde crees que el más cercano te entrega el apoyo necesario, pero de sopetón da media vuelta y te apuñala por la espalda, y te demuestra soberbia y arrogancia, y eso no te agrada.
Más que traición es decepción... es desesperanza por quién crees que te sostiene, pero en verdad simplemente demuestra un gesto para quedar bien contigo, trincando firmemente el puñal.
La vida da mil vueltas, pero las impresiones son siempre las mismas.
A veces tiendo a desaparecer...

Creo que hemos tenido hermosos días, de los cuales hemos besado más que respirado. Amo sentir cómo nuestros cuerpos se conectan casualmente para tener las mismas sensaciones al momento de abrazarnos o de hacernos cariño.
La razón principal de esta enmienda es agradecerte por haberte cruzado en mi camino. Iba caminando con una venda en mis ojos, hasta que me detuviste y me la quitaste, y por fin pude ver y sentir cosas que nunca antes había sentido por alguien.
La espera se hace interminable. Por mi cabeza deambulan diversas teorías y suposiciones. Es aterrador, no das ninguna respuesta...

Lo más interesante es que cuando aparece una rama para agarrarme de ella... esta se rompe.
Y vuelvo a caer.
Existen diversos motivos por los cuales las ramas se quiebran:
1. Puedo confiar a ojos cerrados e incluso demostrarle mi cariño a esa rama. Lamentablemente la rama no tiene sentimientos, por esto, se quiebra.
2. Puedo demostrarle a la rama que aferrado a ella podemos establecer un mundo juntos. Lamentablemente la rama no está libre de mala hierba, que la hacen quebrarse.
3. Puedo prometerle un futuro esplendor, lleno de espectativas y ambiciones a la larga. Lamentablemente la rama no olvida su pasado que la condena, y ya que no tiene nada que perder, simplemente se quiebra.
Nuevamente me quedo en el aire, y sigo cayendo al vacío. Vomitando mi confianza y mi cariño a cualquier rama que aparezca.
Ahogado en la nada, me queda solamente esperar a que la tierra desgrane mis huesos y que mi sangre sea absorbida por las ramas que crecen al borde del abismo. Sí, del abismo en donde solamente los frágiles y estúpidos caen.
... camino solo.
[alone & resigner]

Todo es tan rutinario, y creo que se debe a mi frágil corazón.


Encuentro tan banal, burdo, absurdo, incoherente y hasta poco cuerdo ofender a un grupo de personas por realizar un mal trabajo. Es como humillar frente a un espejo. Creo simplemente que ya no hay remedio.
Un poco enrabiado salí a fumarme un cigarro a la calle y no pude evitar escuchar de una persona que ocupaba un estilo de habla inculto informal y que representaba al típico flaite chileno (no discrimino, solo hago una referencia para el nexo entendible) gritar: Les volamos la raja, cholos de mierda, vayan a bañarse con caca porque no tienen mar...
Si la estupidez se midiera en dinero, aquella persona sería multimillonaria.
Es que gracias al egoísmo, los prejuicios, la envidia y la burla, y sobre todo, las ansias de poder, es que han convertido a la persona en lo que es. Un vil animal que acaba succionando su propio líquido cerebral pensando que el de al lado se lo va a succionar primero.
Hoy más que nunca odio a Stalin, Guevara, Hitler, Kant, Marx, Mussolinni, Napoleón, Felipe III, Castro, Carlos V, Roosevelt, Chávez, Bush, Franco, Batista, Perón, Trujillo, Pinochet, Allende, Nixon, Bolívar y cuanto idiota haya aparecido y aparecerá con el típico discurso de que "esto es para el pueblo o nuestro país/nación/imperio/Reich/etc. lo necesita", porque debido a eso es que se ha llevado a cabo un profundo nacionalismo y una pérdida del significado de "ser humano" y de "persona".


La vida es como un paseo en un parque de diversiones y cuando te subes piensas que es real porque así de poderosas son nuestras mentes.


Nunca discrimina,
tiene tiempo para todos.
Es sigilosa,
pero la mayoría de las veces
anuncia su llegada.
A todos nos depara
algún día sentir
su fría mano en el hombro
y escucharla susurrar:
"Ha llegado tu momento"

- No te preocupes, siempre estaré contigo en todo, siempre.
